Lluvia e inundación en Marruecos: la alegría convertida en desequilibrio.

En Marruecos, la lluvia nos ha bendecido desde casi tres meses seguidos. Varias localidades han beneficiado de abundante lluvia hasta provocar enormes caos : los lugares más tocados son la región de Tánger-Tetuán-Al Hucema, de Sidi Kacem, etc.
En estas últimas semanas, ha habido bastante lluvia con tormenta casi a diario. Las presas se llenaron muy pronto y la inundación en varias zonas se han hecho más videntes.
Podemos destacar la flagrante inundación en Ksar el Kebir donde la ciudad fue cubierta totalmente de agua. El Río Lukos se desbordó desembocándese en la dicha ciudad, sin olvidar varios Ríos del país que se llenaron también.
Frente a la situación preocupante, su Majestad el Rey de Marruecos Mohamed VI mandó de prisa a las Fuerzas Armadas Reales para evacuar a la población en otras ciudades como Tánger, Larache, Fnideq, M’diq , etc. Muchas personas de Ksar el Kebir se encuentran acompañadas por el gobierno a nivel de salud, de alimentación y otras necesidades más. Actualmente, Larache también está inundada en varias partes.
Varias carreteras han sido cerradas por medidas de seguridad. En Tetuán, alguna parte cerca del Río quedó inundada, la carretera entre Tánger y Tetuán, aquella entre Tetuán y Fnideq se quedaron cerradas por un tiempo razonable. De hecho, Tetuán, M’diq et Fnideq fueron declaradas zonas rojas debido a la lluvia y la tempestad fuertes. Las escuelas están interrumpidas para garantizar la seguridad.
Varias familias quedaron con problemas de casas que gotean debido a la mezcla de humedad e intensidad de lluvia.
El gobierno sigue de cerca este asunto. La población sigue expresando su solidaridad con los desplazados por causa de este fenómeno(muchas asociaciones se movilizan para brindar apoyos). La situación es preocupante en Chefchaouen, la ciudad azul con derrumbes de casas y otros peligros más. Muchas casas sufren por goteo (muchas de nuestras iglesias también : en Tánger, M’diq , etc.). Bastantes árboles destruidos. La próxima semana se anuncia con tempestad y lluvias.
Es curioso admirar la belleza de la visión teológica de la gente frente a las dificultades. En todo dicen : alhamdulilah, hay algo de bien en eso porque así Dios lo ha querido. Nunca se cuestiona a Dios, al contrario, se lo alaba porque todas sus decisiones son perfectas y siempre tienen sentido más allá de nuestra razón y nuestro entendimiento.
Unamos nuestras oraciones por la población marroquí y los demás países que padecen las consecuencias de la lluvia. Que Dios bendiga a todos !


